Crear un influencer virtual ya no es una excentricidad reservada a grandes marcas con presupuestos millonarios. En un entorno donde la atención dura segundos, los algoritmos cambian cada mes y la exposición constante pasa factura, cada vez más profesionales buscan alternativas más escalables y controlables. Y ahí es donde entra en juego esta figura digital: un personaje generado con inteligencia artificial que puede convertirse en la cara visible de una marca sin depender de una persona real.
Para agencias que necesitan diferenciar sus propuestas, o emprendedores que buscan ingresos digitales escalables; o si quieren destacar con un proyecto innovador, entender cómo crear un influencer virtual puede ser una ventaja competitiva real, no solo una moda pasajera.
¿Qué es exactamente un influencer virtual?
Un influencer virtual es un personaje digital —creado con herramientas de diseño 3D o modelos de generación de imágenes con IA— que publica contenido en redes sociales, interactúa con seguidores y colabora con marcas como lo haría cualquier creador humano.
La diferencia es clave: no existe físicamente. Su imagen, expresiones y escenas se generan mediante herramientas como Stable Diffusion, mientras que su narrativa, personalidad y tono se diseñan estratégicamente.
Algunos ejemplos conocidos como Lil Miquela han demostrado que este modelo puede atraer millones de seguidores y acuerdos comerciales con grandes firmas. Pero hoy la barrera de entrada es mucho más baja que hace unos años.
Por qué las marcas y creadores están apostando por un influencer virtual
1. Control total de la narrativa
No hay polémicas inesperadas, cancelaciones ni declaraciones fuera de guion. Todo está bajo control: estética, valores, mensajes y posicionamiento.
2. Escalabilidad real
Un influencer virtual puede “estar” en varias campañas a la vez, en distintos escenarios y estilos, sin depender de agendas, desplazamientos o sesiones de fotos.
3. Reducción de costes a medio plazo
Tras la inversión inicial de diseño y estrategia, el coste de producción se reduce drásticamente frente a shootings tradicionales.
4. Diferenciación inmediata
En un feed saturado de rostros similares, un personaje bien construido puede generar curiosidad y conversación.
Cómo crear un influencer virtual
1. Genera la base visual con Stable Diffusion
Google Colab, además de ser quizá la mejor alternativa a Ideogram, es un servicio gratuito que permite ejecutar código Python en la nube. Para usar Stable Diffusion, necesitarás acceder a Google Colab y configurar el entorno para usar la GPU, lo que acelerará significativamente el proceso de generación de imágenes.
- Configuración de la GPU: Al abrir Google Colab, selecciona la opción de cambiar el entorno de ejecución y elige «GPU T4» para un rendimiento óptimo.


Ejecuta Stable Diffusion
Una vez configurada la GPU, es momento de ejecutar Stable Diffusion.


Acceder a Stable Diffusion mediante un enlace único generado.

- Importante: No cierres Google Colab mientras estás usando Stable Diffusion, ya que perderías el acceso y tendrías que reiniciar el proceso.
- Configuración de la calidad de imagen:

Ahora que tienes Stable Diffusion en marcha, puedes comenzar a generar las imágenes de tu influencer virtual. En la sección de «Prompts», escribe descripciones detalladas de cómo quieres que luzca tu influencer.
- Consejo: Usa el estilo «Focus photograph» para obtener imágenes realistas.
Ejemplo de prompt:
“Portrait of a 25-year-old fashion influencer, natural lighting, realistic skin texture, 85mm lens, focus photograph, Instagram style”
Cuanto más específico seas (edad, estilo, iluminación, tipo de plano), más consistente será el resultado.
2. Mantén coherencia visual
Uno de los mayores errores al crear un influencer virtual es la inconsistencia: cambia el rostro, el tono de piel o la estructura facial entre publicaciones.
Para evitarlo:
- Guarda una imagen base como referencia.
- Usa funciones como “Face Swap” o técnicas de control de rostro.
- Repite descriptores clave en cada prompt (color de ojos, forma de nariz, tipo de cabello).
La coherencia es lo que convierte un conjunto de imágenes en un personaje reconocible.
3. Mejora calidad y detalles
Stable Diffusion permite:
- Upscale: aumentar resolución.
- InPaint: modificar zonas concretas (ojos, ropa, fondo).
- Ajustar iluminación o estilo.
Este paso es crucial si el contenido va a usarse en Instagram, TikTok o campañas publicitarias.
4. Construye la narrativa (lo que realmente marca la diferencia)
Aquí es donde muchos fallan. Un influencer virtual no es solo una cara atractiva.
Necesita:
- Historia personal.
- Valores.
- Estilo comunicativo.
- Público objetivo claro.
- Tipo de contenido definido.
Por ejemplo:
- ¿Es una emprendedora tech?
- ¿Una modelo de moda sostenible?
- ¿Un gamer con estética futurista?
La narrativa es lo que conecta. La imagen solo capta atención.
5. ¿Prefieres ejecutarlo en tu propio ordenador?
Si no quieres depender de sesiones limitadas en la nube, puedes instalar Stable Diffusion localmente mediante proyectos como Fooocus, disponible en GitHub.
Eso sí: necesitarás una GPU potente (mínimo 8GB de VRAM recomendados) y cierto conocimiento técnico para la instalación.
Si estás pensando en ejecutarlo en tu propio equipo, conviene revisar antes esta guía completa para elegir la laptop ideal según tu uso, donde explicamos qué tipo de procesador, RAM y GPU necesitas según el tipo de proyecto que quieras desarrollar.
Cómo monetizar un influencer virtual
La pregunta clave es: ¿genera dinero?
Sí, pero como cualquier activo digital, requiere estrategia:
- Colaboraciones con marcas.
- Venta de productos propios.
- Afiliación.
- Creación de contenido premium.
- Gestión como servicio para terceros (modelo agencia).
La ventaja es que puedes crear múltiples personajes dirigidos a distintos nichos sin exponerte personalmente.
¿Es una moda pasajera?
La creación de un influencer virtual no sustituirá a los creadores humanos, pero sí abre una nueva categoría híbrida entre entretenimiento, branding y tecnología.
- Para una agencia, es un servicio diferenciador.
- Para un emprendedor, es un activo escalable.
- Para un estudiante creativo, es un proyecto de portfolio con alto impacto.
La clave no está en la herramienta, sino en la estrategia.
Conclusión: un nuevo tipo de activo digital
Crear un influencer virtual hoy es más accesible que nunca gracias a herramientas como Stable Diffusion y Google Colab. Pero el verdadero valor no está solo en generar imágenes atractivas, sino en diseñar un personaje coherente, con narrativa y modelo de negocio.
En un entorno donde la atención es escasa y la exposición personal tiene límites, este tipo de activo digital puede convertirse en una ventaja competitiva real.
La pregunta ya no es si se puede hacer.
La pregunta es cómo lo vas a diferenciar.

