Saltar al contenido

Qué es un PRD y por qué es clave en el desarrollo de software moderno

Qué es un PRD

Si alguna vez un proyecto de desarrollo de software terminó en una funcionalidad que nadie usó, es muy probable que el problema no haya sido técnico. En la mayoría de los casos, el fallo está antes de escribir una sola línea de código. Por eso hoy vamos a responder a fondo qué es un PRD, para qué sirve y por qué se ha vuelto una pieza clave del product management moderno, incluso en equipos pequeños o proyectos personales.

En un contexto donde elegir bien las herramientas —desde el hardware hasta los procesos— marca la diferencia, un Product Requirements Document es tan importante como contar con una buena laptop para desarrollar: sin una base clara, todo lo demás se tambalea.


El problema no es el código: es la falta de definición

En desarrollo de producto se repite una historia conocida:
el equipo avanza, diseña, programa… y al final el resultado no encaja con lo que negocio o usuarios esperaban.

Esto suele pasar cuando:

  • Cada área entiende el objetivo de forma distinta.
  • Los requisitos cambian constantemente.
  • Se empieza a construir “para no frenar al equipo”.

Un PRD pone orden en ese caos porque obliga a responder tres preguntas simples, pero críticas:

  1. ¿Qué vamos a construir?
  2. ¿Para quién es?
  3. ¿Por qué vale la pena hacerlo?

Qué es un PRD (Product Requirements Document) y para qué sirve

Un PRD es un documento que define de forma clara y compartida los requisitos de un producto o funcionalidad. Incluye el contexto del problema, los usuarios, el alcance, los requisitos funcionales y no funcionales, los criterios de aceptación y las métricas de éxito.

No es un documento “pesado” ni un contrato rígido. Bien usado, es una guía viva que acompaña todo el ciclo de desarrollo.

Beneficios reales de usar un PRD

  • Menos trabajo repetido: todos saben qué se espera del resultado.
  • Mejor comunicación entre negocio, diseño y desarrollo.
  • Prioridades claras: se evita añadir cosas “porque sí”.
  • Decisiones basadas en impacto, no en opiniones.

PRD, MRD y BRD: en qué se diferencian

En gestión de producto aparecen varios documentos similares, pero no iguales:

  • MRD (Market Requirements Document): analiza el mercado, la competencia y las oportunidades.
  • BRD (Business Requirements Document): define objetivos y restricciones del negocio.
  • PRD: traduce todo eso en requisitos concretos que el equipo puede construir.

En muchos proyectos —especialmente startups o productos pequeños— el PRD integra partes del MRD y el BRD en un solo documento práctico.


Estructura básica de un PRD bien hecho

Un PRD no tiene que ser largo, pero sí completo. Esta es una estructura habitual y efectiva:

  1. Contexto y objetivo
    Qué problema se quiere resolver y por qué ahora.
  2. Alcance y fuera de alcance
    Qué incluye esta versión y qué queda explícitamente fuera.
  3. Usuarios y casos de uso
    A quién va dirigido el producto y en qué situaciones se usará.
  4. Requisitos funcionales
    Qué debe hacer el sistema (historias de usuario, flujos).
  5. Requisitos no funcionales
    Rendimiento, seguridad, compatibilidad, accesibilidad.
  6. Criterios de aceptación
    Cómo sabremos que la funcionalidad está bien implementada.
  7. Dependencias y riesgos
    Integraciones, limitaciones técnicas o de recursos.
  8. Métricas y KPIs
    Cómo se medirá el éxito (activación, retención, errores).
  9. Plan de lanzamiento
    Rollout, pruebas, comunicación y soporte.

Cuando estos puntos están claros, el equipo deja de discutir detalles subjetivos y se enfoca en resultados.


Cómo priorizar requisitos sin conflictos

Una técnica muy usada en product management es MoSCoW:

  • Must: imprescindible para cumplir el objetivo.
  • Should: muy valioso, pero puede esperar.
  • Could: deseable si hay tiempo.
  • Won’t: fuera del alcance (documentado).

Combinado con objetivos SMART y KPIs claros, el PRD se convierte en una herramienta de decisión, no solo de documentación.


El PRD en metodologías ágiles

En Agile, el PRD no se escribe una vez y se archiva. Es un documento vivo:

  • Se versiona.
  • Se actualiza cuando cambian objetivos o métricas.
  • Se usa como referencia en refinamientos y planificaciones.

Esto evita malentendidos y reduce la dependencia de acuerdos verbales que se pierden con el tiempo.


Errores comunes al crear un PRD

  • Requisitos ambiguos: “rápido”, “intuitivo”, “fácil” sin definir qué significan.
  • No definir el out-of-scope: puerta abierta al scope creep.
  • Sin métricas: si no se mide, no se sabe si funcionó.
  • Supuestos no validados: opiniones disfrazadas de requisitos.

Un buen PRD no elimina todos los riesgos, pero los hace visibles.


Herramientas para crear PRDs y acelerar el proceso

Si quieres pasar de la idea al documento sin empezar desde cero, existen herramientas que ayudan mucho:


De un PRD claro a un producto lovable

Un PRD bien trabajado no solo mejora la organización del equipo: aumenta las probabilidades de crear un producto satisfactorio . ¿La clave?

  • Conectar cada requisito con un problema real del usuario.
  • Priorizar el primer momento de valor.
  • Medir impacto, no solo entregables.

Cuando el equipo discute métricas y usuarios, y no gustos personales, el producto mejora de forma natural.


Conclusión

Entender qué es un PRD y aplicarlo correctamente es uno de los pasos más importantes en cualquier proyecto de desarrollo de software. Aporta claridad, foco y alineación, y evita construir productos que no resuelven problemas reales.

Tanto si eres product manager, desarrollador o trabajas en gestión de producto, dominar el PRD es tan esencial como elegir bien tus herramientas de trabajo.


FAQs rápidas

¿Quién debería escribir el PRD?
Normalmente el product manager, en colaboración con diseño, desarrollo y stakeholders.

¿Siempre es necesario un PRD?
Para cambios pequeños puede ser ligero, pero siempre conviene dejar constancia clara de objetivos y alcance.

¿Qué tan largo debe ser?
Lo suficiente para eliminar ambigüedad. Claridad antes que volumen.